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DERECHO MEDICO. Consentimiento Informado en Cirugía Estética

Dra. Dalin Olivo
Dalin Olivo Plasencio Medico cirujano general. Abogada. Experta en derecho médico. Conferencista internacional.

El derecho a la información es inherente al hombre dentro del marco de los derechos fundamentales conferido dentro de un Estado, democrático, social y de Derecho como lo es la República Dominicana.    

Internacionalmente este derecho, está establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Convención Americana de los Derechos Humanos, el pacto de los derechos civiles y políticos, o pacto de San José, instrumentos internacionales de los cuales la República Dominicana es signataria. Así también en el código de Nuremberg, Código de Helsinski, convenio de Oviedo, Código de Etica de la Asociación Médica Mundial, entre otros.  

En el plano Nacional el Derecho a la información está conferido en la constitución de la república, en normas adjetivas, que tienen que ver con las prácticas sanitarias como la Ley 42-01 o Ley General de Salud, Ley 87-01, Reglamento General de Hospitales y resoluciones administrativas, emitidas por el ministerio de Salud Pública como órgano regulador de la salud en el país. En materia de salud la información, se convierte en un acto personalísimo complejo y especial, estatuida en lo que se llama consentimiento informado, que es una institución jurídica imperativa en la práctica médica de hoy; que llega desde el derecho a la medicina.

En términos generales podemos decir que el CI, es el reconocimiento ético, moral y jurídico del derecho a la información que tiene todo paciente en relación al acto médico que se ejecuta sobre su cuerpo para fines diagnósticos, terapéuticos o en ocasión de una enfermedad. Mediante este documento se debe informar al paciente, el tipo de intervención, los tratamientos alternativos, el por qué se ha escogido el tratamiento propuesto, los riesgos previstos y eventuales, las complicaciones, el derecho que tiene de retirar el consentimiento una vez lo ha autorizado. 

Sin embargo, el consentimiento informado para cirugía estética, tiene que cumplir con todos estos requisitos exigibles para cualquier acto o procedimiento quirúrgico que se le realiza al paciente en sentido general, (en medicina asistencial o curativa) sin embargo el consentimiento informado en medicina satisfactiva, voluntaria, de embellecimiento o estética; se requiere más rigurosidad, porque no hay causa eximente para hacerlo, en estética no hay emergencias ni estado de necesidad. 

Sobre estos aspectos el autor Davinia Cadenas Ozuna en la obra, «Consentimiento Informado y la responsabilidad médica», primera edición, editorial Boletín Oficial del Estado», Madrid, 2018, pág. 171, dice: «la cirugía estética es el único dominio médico en que los tribunales exigen que el cirujano obtenga el Consentimiento totalmente ilustrado de su cliente, sin fisura alguna. En otro tipo de cirugía con finalidad curativa resulta admisible». Sin embargo en cirugía  estética uno de los motivos más frecuentes de reclamación del paciente por responsabilidad es la ausencia de CI (Consentimiento Informado). Otras veces cuando aparece el documento está mal redactado. 

En este análisis, la separación entre medicina curativa y medicina satisfactiva, voluntaria o estética es sumamente interesante, no solo desde el punto de vista de la información sino también desde el punto de vista de la obligación o responsabilidad, ya que la doctrina y la jurisprudencia Nacional e Internacional han sido constante al establecer que en la medicina curativa el médico tiene obligación de medios, o sea el médico se orienta a usar todos los medios, diligencias y prudencias conforme a la lex artis para prevenir o combatir una enfermedad en la medicina satisfactiva o estética el médico tiene obligación de resultados, de manera que debe cumplir con todo lo anterior, siendo cada vez más riguroso, porque se trata de un contrato, y una obligación de resultado, el médico solo cumple con la obligación si se produce el resultado deseado, que fue prometido al paciente.  

El cirujano estético como su nombre lo indica actúa sobre personas sanas, no busca funcionalidad solo busca embellecimiento, el procedimiento de cirugía estética no es ineludible para recuperar o mantener la salud de un paciente, pero en la cirugía plástica reconstructiva el cirujano tiene obligación de medios similares a los actos médicos de cirugía curativa. 

En los supuestos de cirugía estética, el paciente debe estar suficientemente informado sobre el riesgo a que se expone. La información para el paciente otorgar el CI, es más exigente por lo antes expuesto, en ese ámbito también se escribe en (lex-sanitaria) |linke|. «El deber de información en la medicina satisfactiva no solo comprende las posibilidades de fracaso de la intervención es decir, el pronóstico sobre la posibilidad del resultado, sino que también se debe advertir de cualquier secuela, riesgos complicaciones o resultados adversos que se puedan producir, sean de carácter temporal o permanente, con independencia de su frecuencia y de que la intervención se desarrolle con plena corrección técnica. 

Por lo tanto debe advertirse de la posibilidad de dichos eventos aunque sean remotos, poco probables o se produzcan excepcionalmente. «Toda Vez que el CI, es un presupuesto esencial de la lex artis ad- hoc y debe ser comprensible. Con la información suficiente, veraz, oportuna, adecuada y pertinente a las necesidades de cada intervención, sin coacción con el tiempo suficiente, para el paciente poder consentir; en sentido general el CI, es un proceso que no requiere formalidad alguna salvo lo explicado precedentemente, pero en cirugía estética para fines probatorio se hace necesario que se plasme en un documento, que se haga un CI, para cada procedimiento y que en el mismo no aparezcan cláusulas exonerativas de responsabilidad, toda vez que el derecho a la vida y a la integridad física son derechos humanos y por tanto irrenunciable, que el Estado es el único competente para valorar y acreditar o no una responsabilidad sea civil o penal y esto lo hace a través de la justicia o sea un juez competente. 

Al concluir este artículo queremos dejar claro que el CI, se fundamenta en el principio de autonomía o voluntad y de la dignidad de las personas; haciendo énfasis en que el CI tanto en cirugía estética como en medicina curativa no exonera al médico actuante de responsabilidad solo que al realizarlo, él mismo puede demostrar que cumplió con la lex artis en ese aspecto

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