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Antecedentes y estado actual de los juicios por mala praxis

Dra. Dalin Olivo
Dalin Olivo Plasencio Medico cirujano general. Abogada. Experta en derecho médico. Conferencista internacional.

Los juicios por mala praxis médica son tan antiguos como la medicina y el derecho. Solo tenemos que recordar, la necesidad que tuvo el rey Hammurabi de Babilonia cuando escribe en 1750 A.C. su famoso Código; el primer conjunto de leyes de la historia. Que contiene 282 articulos de los cuales nueve de ellos estan dedicados a la regulacion de la responsabilidad Profesional Médica.

En ese orden los griegos tuvieron su regulacion más recordada con Alejandro Magno, los egipcios con el codigo de las 7 partidas, los vikingos también. En las Américas el primer juicio por mala praxis médica se debió a una demanda presentada en Argentina el 19 de julio de 1558. En todas las épocas de la historia los Estados y Las Naciones han luchado por la regulacion de la práctica médica, por el bien juridico envuelto.

Sin embargo, los juicios por mala praxis médica tuvieron poca frecuencia hasta las primeras décadas del siglo XX; El incremento progresivo se ha visto a partir de la década de 1950, donde se observa un gran némero de médicos y establecimientos sanitarios demandados como consecuencia de la actividad profesional médica. En la década de 1980 se dio un fenómeno expansivo de estos juicios, consolidándose más en el primer decenio del siglo XXI. De manera los médicos han tenido muchas décadas sujetos a juicios por daños y perjuicios.

Esta situación se ha dado en la mayoría de los países. Pero, en República Dominicana la primera vez que un médico fue demandado por mala praxis se remonta al año 1989, cuando se sometió a un dentista, caso que fue fallado en el año 1998. Desde entonces esta problemática ha tenido un incremento alarmante.

La mala praxis médica la podemos definir cuando se provoca un daño en el cuerpo o en la salud de la persona humana, sea este daño parcial o total, limitado en el tiempo o permanente, como consecuencia de un accionar profesional médico realizado con imprudencia o negligencia, impericia en el desarrollo de su profesión o en el arte de curar o por inobservancia de los reglamentos o incumplimiento del deber objetivo de cuidado con apartamiento de la normativa legal aplicable.

De manera que al médico cometer mala praxis compromete su responsabilidad, sea esta civil o penal, considerando La Responsabilidad Profesional como aquella en la que incurre todo individuo que ejerce una profesión, al faltar a los deberes especiales que esta le impone; o sea, que se trata de una infracción típica, concerniente a ciertos deberes propios de esa determinada actividad en el médico. La responsabilidad es la obligación ética, moral y legal del médico, de responder por los actos que lleva a cabo en el ejercicio de su accionar médico.

El médico es responsable en la medida que asume plenamente el cuidado del paciente, quien ha requerido sus servicios profesionales en un acto de confianza hacia aquél. El médico desarrolla su actividad a través de los actos médicos que lo vinculan con el paciente. Cada acto médico conlleva la carga intrínseca de ejecutarlo como lo prescribe la ética médica, la bioética, la lex artis, la constitución de la República, la ley y demás normas reglamentarias. Al infringir esas normas, el facultativo queda sujeto a la sanción que prevé el derecho. Respondiendo o reparando por sus actos. Este deber de reparar tiene su base en el derecho común que establece el Código Civil Dominicano en su artículo 1382 y siguientes.

La Responsabilidad Profesional es aquélla en la que incurre todo individuo que ejerce una profesión, al faltar a los deberes especiales que esta le impone; o sea, que se trata de una infracción típica, concerniente a ciertos deberes propios de esa determinada actividad en el médico. La responsabilidad es la obligación etica, moral y legal, de responder por los actos que lleva a cabo en el ejercicio de su accionar médico. El médico es responsable en la medida que asume plenamente el cuidado del paciente, quien ha requerido sus servicios profesionales en un acto de confianza hacia aquél. El médico desarrolla su actividad a través de los actos médicos que lo vinculan con el paciente. Cada acto médico conlleva la carga intrínseca de ejecutarlo conforme a la ética médica, la bioética, la lex artis, la constitución de la República, y las leyes que regulan el ejercicio de la medicina, y demás normas reglamentarias. Al infringir esas normas, el facultativo queda sujeto a la sanción que prevé el derecho. O sea responder por el daño causado.

Las causas que han incidido en el aumento de los juicios por mala praxis médica, son multifactoriales pero, podemos mencionar algunos; el primer lugar lo ocupa la mala relacién medico-paciente, la falta de informacion y comunicación del medico hacia el paciente, la masificacion de los servicios de salud, el desarrollo de la ciencia y la tecnología (el médico ha sido víctima de su propio desarrollo) la desaparición del antiguo médico de cabecera, la pérdida del humanismo médico.

En nuestra experiencia en República Dominicana a este respecto podemos decir que en el incremento de los juicios por mala praxis médica en el 90% de los casos, son debido a una mala relación médico-paciente, ya que el médico no comunica ni informa de manera clara, precisa y de oportuna, la situación de salud que aqueja al paciente y o a sus familiares, teniendo un desconocimiento total de sus obligaciones y derechos; asi como de las normas que rigen el acto médico.

En este fenómeno judicial, tiene que ver mucho la nueva concepción de la persona humana: que considera al ser humano como dotado de dignidad y libertad. Siempre hemos dicho que el médico debe estar formado dentro de una cultura jurídica, como forma de prevenir los juicios por mala praxis.

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