La Asamblea Mundial de la Salud se propone mejorar la información de dominio público sobre las aportaciones a lo largo de la cadena de valor de los productos sanitarios.

El pasado día 28 de mayo la Asamblea Mundial de la Salud aprobó la Resolución A72/A/CONF./2Rev.1, sobre “Mejora de la transparencia de los mercados de medicamentos, vacunas y otros productos sanitarios”. En esta Resolución, la 72ª Asamblea Mundial de la Salud se muestra “seriamente preocupada por los elevados precios de algunos productos sanitarios, y por la inequidad en el acceso a éstos en un mismo Estado Miembro y entre Estados Miembros, así como las dificultades financieras vinculadas a los elevados precios, que obstaculizan progresos hacia el logro de la cobertura sanitaria universal”.

La Asamblea Mundial de la Salud se propone mejorar la información de dominio público sobre las aportaciones a lo largo de la cadena de valor de los productos sanitarios y la disponibilidad de información sobre el panorama de las patentes, para diseñar políticas de fijación de precios basadas en datos fiables, comparables, transparentes y suficientemente pormenorizados.

Por eso, la Asamblea insta a los Estados Miembros a que adopten las medidas necesarias para recabar y difundir información sobre: resultados de los ensayos clínicos, independientemente de sus resultados; ingresos por ventas; precios; unidades vendidas; costes de comercialización; subvenciones e incentivos; y situación de patentes. Así mismo, pide a los Estados Miembros mejorar la cooperación internacional y la capacidad de los países para llevar a cabo investigaciones de forma abierta y colaborativa encaminadas a desarrollar y fabricar productos sanitarios.

La Resolución también se dirige al Director General de la OMS, para que apoye a los Estados Miembros a desarrollar su capacidad de fabricación local, la adopción rápida y oportuna de productos genéricos y biosimilares, la adquisición costo-eficaz, la selección de productos, la garantía de calidad y la gestión de su cadena de suministro.

La propuesta de esta Resolución surgió del gobierno italiano y contó con el respaldo del gobierno de España y otros gobiernos de la UE (Eslovenia, Portugal, Luxemburgo, Grecia y Malta), así como de otros importantes países (Brasil, Egipto, Sudáfrica, India, o Kenia). Finalmente, en la Asamblea Mundial fue apoyada por todos los países de la UE, excepto Alemania, Reino Unido y Hungría, y por una amplia mayoría de todos los países del mundo.

La propuesta de esta Resolución surgió del gobierno italiano y contó con el respaldo del gobierno de España

A lo largo de más de 70 horas de negociación, durante la semana del 20 al 27 de mayo, la resistencia de las delegaciones de algunos países, como las de Alemania, Japón, Suiza, EEUU y otros, rebajó las pretensiones de la propuesta inicial. Pero la defensa de los principales contenidos por parte de los promotores, incluida la delegación española, y el apoyo de numerosas Organizaciones No Gubernamentales, permitió llegar a un texto con amplio respaldo, que supone un paso importante en la buena dirección.

Algunas entidades de protección al usuario y que propugnan por precios justos en los medicamentos dicen que para poder fijar un precio aecuado se debe saber lo que cuesta realmente la fabricación y la investigación, para poder estimar si el sobre-precio fijado por las empresas es razonable o es abusivo. Si las empresas no pueden justificar los precios con los costes, los países deben retirar la protección de monopolio (patentes y exclusividades), y fomentar la competencia para dirigir los precios al coste marginal.

Es urgente tomar conciencia de que, si no se corrigen con urgencia los precios excesivos de los nuevos medicamentos que imponen un día y otro las compañías farmacéuticas, entonces no podremos pagar las medicinas que necesitemos y llevaremos a la quiebra los sistemas públicos de salud.